CORRE por TI

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lunes, 15 de abril de 2019

No estás sólo

Cada mañana, desde hace ya mucho, hago la misma rutina. Incluso he olvidado a veces lo que hacía antes. Lo veo como algo lejano, algo que llenó las páginas de mi vida durante 2 décadas. Las zapatillas de competir siguen estando en el mismo sitio donde hace un año las dejé. Exactamente en el mismo sitio. No las he movido, ni siquiera me he atrevido a sacarlas de la bolsa donde un voluntario las guardó hace más de un año cuando me rompí el Aquiles a tres vueltas de aquella final de 3000ml del Europeo master en Madrid. De hecho, el dorsal no lo he quitado aún del body con el que salí a pista. Ahí sigue.. 13 meses exactamente. Con ese body gané 3 títulos de campeón de Europa M35, y volveré a lucirlo, me lo he prometido.

Llevo 13 meses sin correr. 13 meses...se dicen pronto. El otro día me reía leyendo un post de un atleta veterano que decía que le tocaba parar por no hacer caso a su cuerpo, y que una lesión le obligaba a parar. Me reía, porque a las 3 semanas hacía MMP en su categoría.  Cerré el twitter.. pensé "este no sabe lo que es estar lesionado". Incluso a un a buen amigo el otro día le tuve que recordar lo que es estar parado de verdad. Se quejaba porque un fuerte constipado le había dejado Ko 2 semanas... dos semanas... Yo llevo 53.

Durante este tiempo he sufrido mucho, no os lo voy a negar. Mucho. Desde días de lágrimas...desesperado porque ese dolor nunca desaparecía, porque cada tratamiento no funcionaba. hasta días y semanas en las que simplemente pensaba en otras cosas, intentado distraerme en otros hobbies. Pero la verdad, es que es difícil cuando el atletismo ha sido y es el motor de mi existencia. Irme a un risco en la montaña, sentarme mirando el horizonte y preguntarme por qué tanto tiempo cuando siempre hice lo correcto, cuando siempre me he cuidado, y fui midiendo los sobre esfuerzos innecesarios.  Nunca he hallado la respuesta. Simplemente pasó. Como bien dice mi amigo David López Capapé, "a veces pasa, un tropiezo,una caida fortuita que no pudiste evitar. No hay que lamentarse. La vida sigue. Las oportunidades volverán, si queremos. Para recordarnos que no todo está bajo nuestro control, ni puede estarlo. La vida es mucho más grande todo eso."

El otro día me escribieron por privado varias personas. La verdad es que a algunos no les conozco, pero hubo un mensaje que me llegó. Daniel Hernández me escribía la historia de su vida como corredor, de cómo tuvo que dejarlo...y años después intenta volver a competir como master aunque las lesiones le están matando. En su escrito una frase: "gracias a ti y tu vivencia y tus consejos, sigo y no me rindo". Joder, yo, que estoy en el agujero y recibo esto. "Cómo te vas a rendir macho...con la cantidad de gente que te sigue..." - pensé. No hay día que piense en tan sólo unos segundos, sentado en ese banco del gimnasio de mi barrio mientras me cambio, que no quiero sufrir más, y al momento, como si fuera autoreflejo, piense en que de esta saldré. Reconozco que saco las fuerzas de no sé dónde. Me calzo mis mallas y me siento en la bicicleta. Me pongo el gorro y la piscina. Horas y horas, días y semanas, pensando en cómo será mi regreso a una pista de atletismo.

En mi habitación hay un mural. La he cambiado de sitio, ahora cuando me despierto lo primero que veo son las fotos de mis campeonatos para obligarme a recordarme lo que un día fui, y lo que soy. "No estoy solo", susurro. Y entonces me pongo en pie. "un día más". Y ahi comienza todo. Sesiones de fisioterapia, horas en el agua, sesiones de rodillo aburridas, trabajo con pesas interminables. "todo tiene su sentido". Atravieso un desierto, lleno de dunas sin más compañía que mi soledad, y buscando mi particular oasis. En realidad no he dejado nunca de perseguirlo, incluso en los días más grises y oscuros (que los he tenido), cuando todo era de color negro y ni siquiera tenía ganas de salir de la cama. Incluso en esos días, agónicos por lo que nunca más pasaré porque me lo he prometido, nunca dejé de creer en mi. Los meses en solitario me han enseñado cosas. Esta ha sido y es la lesión más larga y dolorosa que he pasado jamás. Tuve que apartarme de muchas cosas que me hacían daño, los "no volverás a ser el de antes" tuve que apartarlos. Personas que te recuerdan que "esto se ha terminado y ahora tendrás que tomártelo de otra manera", que están ahí y que no hacen más que ensuciarte tus gafas para no dejarte ver el objetivo, tu objetivo. Al final, me he dado cuenta que en realidad sí tuve un compañero de viaje: mi voluntad. Con él he sido capaz de salir de aquella cama que me atrapaba y no me dejaba salir de casa. Mi voluntad, la misma que nunca me permitió bajar los brazos...incluso en los momentos más duros. Y mis buenos amigos, aquellos que pese a todo, llamaron a mi teléfono para decirme "Vamos". Una palabra que es capaz de removerme por dentro hasta lo más profundo. En realidad, nunca estás solo. Cuántas lágrimas derramadas. Gracias Raúl Aragón por dedicarme aquella noche en la que lloraba desconsolado como un niño.

Creo estar en la parte final de mi lesión, y veo todo con más claridad. Los nubarrones de antaño comienzan a disiparse, levanto la mirada y me pongo en pie: "no podrás conmigo". Antes de ayer saqué del cajón aquellas zapatillas. "Cuánto tiempo, pequeñas. Me habéis echado de menos tanto como yo a vosotras". Mantengo una conversación interior con mis zapatillas. Con esas zapatillas gané mi último Europeo master y con ellas hice los mejores entrenos de mi vida. Lo echo mucho de menos, pero ya falta menos: estoy loco por correr. Lo he pasado muy mal.

Hoy escribo estas palabras después de haber hecho  40 sesiones de entrenamiento en los últimos 20 días. "para qué haces eso Rober?" me preguntaban hoy.  Desde la operación me he propuesto un objetivo, no me importa cómo, cuándo o dónde. Me he propuesto volver, y sé que lo voy a conseguir. A mis 41 años no quiero que mi final sea este. Amo correr por encima de todas las cosas. Y para ello cuanto con un aliado, el mejor de ellos, MI VOLUNTAD. Sigo sin poder correr, y los días pasan. Pero comienzo a ver a lo lejos, una señal de mi pequeño oasis. El gris ha empezado a tornarse de color azul. En cada subida con peso en la santadilla, en cada brazada en la piscina, en cada pedaleada en el rodillo, nunca estás sólo. Tú y tu voluntad. El destino lo escribes tú. A lo lejos hay una pista que me está esperando y no quiero volver a ver todo de color de negro. Ahora sé que lo lograré.



miércoles, 6 de marzo de 2019

Nuevos programas de entrenamiento

En Corre por Ti queremos ponerte las cosas más fáciles. Dentro de poco empezaremos con nuevos programas de entrenamiento personalizado. Haremos dos tipos de trabajo:

    1. Entrenamientos Personalizados, con seguimiento totalmente exclusivo. Planes de trabajo específico de fuerza, con planificaciones de la temporada en función de objetivos. Para mnaratones y para carreras de 10kms o medias maratones.
 Precios con facilidad de pago, mensual, trimestral, semestral o por año en función de las necesidades de nuestros clientes.

   2. Entrenamientos planificados Online: para clientes que prefieren seguir el plan marcado por Email, con seguimiento  específico y quedadas dos domingos al mes. Precios más asequibles y pagos de manera mensual o trimestral.

   3. Entrenamientos para corredores no habituales o  que empiezan a correr: sesiones por las mañanas en El Retiro de Madrid, lunes y miercoles o martes y jueves de 08.30 a 14 de la tarde en función de las demandas de nuestros clientes. Precios económicos por clases presenciales con nuestro atleta Roberto Sotomayor, tres veces campeón de Europa master y subcampeón del Mundo. Pagos mensuales.

  También ofrecemos el mismo sistema de entrenamientos personales para corredores más avanzados en El Retiro de Madrid de lunes a viernes de 08.30 a 14.00 en función de las necesiaddes de nuestro cliente y también con Roberto Sotomayor.


Para más información sobre precios, puedes escribirnos a correporti@hotmail.com



martes, 5 de febrero de 2019

Mi vida como Máster (III) (Ancona´2016)

En octubre de 2015 comienzo a preparar la nueva temporada. Me hablan de ganar en los siguientes Europeos...y pienso que si ganar una vez o dos es difícil, cómo sería ganar por tercera vez. Fernando Maquina me comenta que nadie ha conseguido ganar tres veces seguidas en M35. Me ha dado en la tecla adecuada. Ese será mi objetivo y comienza a ser casi obsesivo. Me preparo a conciencia y para ello pongo todo mi empeño. No quiero accidentes, ni tampoco contratiempos. Sólo quiero entrenar y llegar en la mejor forma. El Cpto será en abril de 2016, en Ancona, Italia, y habrá tiempo de sobra.
El verano pasado fue fatídico. Después de un invierno increible, comienzo  ahacer unos entrenos brutales. En mayo llego hacer de nuevo 10 por 400,s con 1 mn de recup a 1mny acabando en 58sg. Estaba para volver a hacer 3,45. Pero me rompo el gemelo izquierdo después de ganar un 3000 en una Liga de División de Honor. Quizás el ansia me pudo. Quise demostrar más y más...y puse en peligro mi cuerpo. Me había inscrito en el 5000 del Mundial de Lyon en Francia y llegué con sólo 1 mes y medio de entrenos después de recuperar mi gemelo. Fui 4º perdiendo el bronce en la recta final. Sin más. Me volví a Madrid con la sensación de haber desperdiciado una gran oportunidad.
No queria que volviera a suceder lo mismo en el invierno.

Comencé a entrenar aplicando la misma táctica y el mismo planteamiento que en 2013. Tenía 38 años, es verdad que la edad está en la cabeza, pero la realidad es que ya no recuperas igual. Para ello, tuve que espaciar aún más los entrenamientos de alta intensidad. No me fue mal, la verdad. Semanas de 120kms durante 2 meses. Entrenamientos duros en el bosque con series de 2000,s a 6.00 recuperando 2mn y 3000,s a ritmo de 9,15 con 1,15 de recup. Aunque no volví a hacer los ritmos de 4000,s que antes hacía, sin embargo me movía bien en ritmos aproximados.

En Noviembre recibo un mensaje en el móvil: el Cpto de España Absoluto de pista cubierta será en Madrid. Vaya noticia. Siento que podría ser mi última vez que llegue a un Cpto de España Absoluto, y qué mejor manera de hacerlo que en mi ciudad. Tengo 38 años, y soy consciente de que mi etapa como atleta senior también se está terminando. Durante las próximas semanas éste será el gran objetivo que me fijo. Quiero estar en Madrid, con los mejores atletas del país, y retirarme en este nivel junto a mi gente en las gradas. Es el mejor regalo que puedo hacerles a ellos, a mi familia, y a mí mismo. Entreno como nunca, me cuido como jamás hago, no me retiro de ningún entrenamiento, sufro como jamás había hecho antes. En cada serie, en cada zancada, cuando las piernas me dicen no, yo digo si.



En diciembre recibo una llamada de mi Club, el Pamplona Atlético: nos hemos metido en la Copa del Rey. Es una de las pruebas que me faltaba por correr a lo largo de mi vida. Jamás había disputado una Copa del Rey. Sin embargo, el proceso de selección para saber quién correrá el 3000 se hará en el Cpto Navarro de Cross Corto. El cross... mi asignatura pendiente en mi vida. Pero no me arrugo. Sé que estoy atravensando un gran momento. El 19 de enero viajo a Tudela. El circuito no es los que más me gusta, pero sólo tengo esa oportunidad. Decido salir con cabeza, hay 3 atletas en el Club que quieren correr la Copa, uno de ellos es Enrique Sánchez, pero él prefiere correr el Cpto de España Individual, por lo que declina hacerlo en la Copa. Creo que en mi vida habré corrido 4 crosses decentes en mi vida. Uno de ellos es éste. Salgo con tanta convicción, que termino 4º en la general. Aún no me lo creo. El Club me llevará a la Copa del Rey en Valencia.


A finales de enero viajo a Valencia para disputar con mi club, la Copa del Rey. Será la única y última vez que corra esta competición. A mi llegada, me entero de que me han nombrado en Madrid, mejor atleta master el año. Soy el atleta más veterano de la competición, y en mi prueba, compito contra gente a la que casi doblo en edad. No me importa, nunca me ha importado. Corro con determinación, no me importa "pegarme" con gente de un nivel altísimo como Victor García, Benabbou, o Ilias Fifa. Quedo 5º y hago 8.22. No me esperaba esta marca a la primera de cambios. No es mínima, pero aún no soy consciente de que esa marca, por ranking, me llevará a Madrid 1 mes después.


En febrero sufro un pequeño bajón. En enero me he desgastado mucho. El Cpto de España de cross corto es en Madrid, pero corro fatal. Un día antes intenté la mínima de 1500ml pero me retiro. Estoy cansado. Tengo que rehacerme. Me tomo un par de días de descanso, y bajo el pistón. El martes me dicen que por ranking, estaré entre los 12 atletas que disputen el Cpto de España ansoluto indoor. En mi ciudad. Es un estímulo de energía, que me hace recobrar fuerzas. La semana de antes en realmente emocionante por muchos motivos, el más importante, es que suena a despedida. Tengo la corazonada de que será mi último Cpto nacional como senior. A mis 38 años, seré el atleta más veterano del campeonato, junto a Nuria Fernández en mujeres.
En la marquesina del autobus de mi calle, hay un poster anunciando el Cpto. Qué ilusión me va a hacer. El sábado me levanto nervioso, y comienzo mi misma rutina en los días importantes, salgo a rodar 15 mn y después desayuno. A penas puedo echarme la siesta, estoy ansioso. Mi padre no ha querido venir a verme, dice que sabe que será el último campeonato y no quería pasar un mal rato, él está igual o más de emcionado que yo, los dos, en el fondo, sabemos que hoy será el último. En Gallur me encuentro a muchos amigos. Han venido a verme personas que, sin tener relación con este deporte, sin embargo han venido a verme. Antiguos atletas y amigos que se han desplazado hasta aqui para animarme. Caliento con mis cascos, y voy saludando a gente que me jalea: les mola ver a un tio de 38 pegandonse aún con los chavales. Me crezco, tengo que bajar el ritmo de mi calentamiento, mi corazón se sale... tengo la adrenalina a tope. Antes de entrar a la cámara de llamadas por última vez en un Cpto de España está mi entrenador y Arturo Casado. Mi mister me da una abrazo y me dice "no te voy a decir nada, disfrutalo". Arturo me dice "me quito el sombrero contigo Rober, hasta dónde has llegado". Cuesta mantener las lágrimas, pero eso será para después, ahora quiero disfrutar este ultimo momento. Allí están todos, uno por uno, me saludan, ellos también saben o intuyen que será mi último cpto. Sentado conmigo está un joven Rober Alaiz, que anda lesionado, y no llega bien a Madrid. Le animo, y le digo que en un honor para mí correr con él allí. Se sonríe.


Salimos a la pista puntuales, como manda el estricto horario que además, marca la televisión. Subimos las escaleras. Será la ultima vez que suba estas escaleras en un gran evento nacional. Y allí, un palacio de los deportes repleto de público. Es impresionante, me cuesta mantener la respiración. Hago una recta, y oigo un jaleo enorme de la gente que allí se congrega. Allí están todos: todos y cada uno de los que durante todo este tiempo han estado conmigo de una u otra manera. Es el final de una etapa que ha durado mucho, y ha sido así sólo por mi perseverancia y por mi pasión a este deporte que me lo hado todo, y también quitado mucho.


La carrera sale lenta, y decido salir a por todas, me pongo primero. No tengo opciones de nada, pero qué más da: quiero morir dándolo todo. Dani Mateo sale a tirar y le dejamos irse. Van pasando las vueltas y la distancia crece hasta que el grupo empieza a tirar fuerte. En dos vueltas soy incapaz de seguir el ritmo endiablado... y las últimas 3 vueltas son agónicas. No quiero ser último, y me dejo el alma para acabar en el puesto 9º. He sufrido muchísimo, no he estado ni de lejos, al nivel de cuando corrí la Copa del Rey. Pero me da igual. En las gradas, veo a un grupo de amigos, que están de pie jaleando mi nombre. Saludo y entonces, como si de una película se tratara, veo pasar miles de imágenes a lo largo de mi vida. Uno de los fotógrafos del Cpto, Santi Molina, me pega un abrazo: "has sido y eres un ejemplo Rober." Qué bonito, me cuesta mantenerme en pie, y bajo las escaleras hacia vesturarios. Pero antes, tengo que pararme, me doy la vuelta, y vuelvo  mirar al estadio. Cierro los ojos y empiezo a llorar. Allí se ha pasado algo, es mi final como senior. Lo sé. Y al bajar las escaleras me cuesta mantener las lágrimas. En el vestuario están todos los atletas que han corrido, les pido hacerme una foto con ellos, y todos acceden. Me felicitan y me abrazan. Es el mejor de los recuerdos.  Meses después, sale una noticia de que dos de ellos han sido suspendidos por dopaje.



Ancona es el último Europeo como M35 que voy a disputar y quiero ganar. Estoy inscrito en 3000 y en 1500ml.En la primera quiero revalidar el titulo de 2013 ya que en 2015 no pude disputarla en la pista al ser descalificado en cámara de llamadas. En 1500 también, porque al fin y al cabo, soy campeón de Europa en esa distancia. Para ello tendré que llegar mejor de lo que he estado en las últimas semanas. Hay un atleta que corrió en Nacional Absoluto, que debutará como Master en Ancona, se llama Abdeslam Louah, un tio muy rápido y muy bueno. Habrá que afinar muchísimo. Vuelvo a meter 2 semanas de carga y volumen, con rodajes siempre superiores a los 15kms. Quedan 4 semanas y hay que apurar, y aunque llevo ya casi 3 meses de competiciones, sé que puedo llegar bien.

El Cpto de España Master se celebra en Antequera, y allí consigo ganar mi cuarto título consecutivo como campéon de España en 3000ml. Nadie lo ha conseguido y me siento muy contento. "El año que viene ganarás el 5ª Rober?" Me lo pregunta un atleta llamado Titi, es valenciano, me sigue desde hace tiempo, es muy buena persona. "No sé...me gustaría hacerlo." A veces no me doy cuenta de que los años están pasando para mí.
Al día siguiente salgo a disputar la final de 1500, Sufro una derrota dolorosa. Me gana mi amigo Juan Antonio Gil, y me alegro por él. Pero me escuece la derrota, probablemente porque me haya acostumbrado a ganar en masters, y me he mal acostumbrado. En el fondo, agradezco estas derrotas, me hacen poner los pies en el suelo, y ver que, pese a todo, forma parte del juego.


Antes de viajar a Ancona realizo dos entrenamientos que me dicen mi momento. Uno de ellos es éste: 5 por 300,s con 1 mn de recup a 44sg más 2 mn de recup más un 1500 a ritmo de 4.16 más 2 mn de recup más 5 por 300,s que salen a 43sg.
3 dias antes de irme a Italia hago 6 por 200,s con 30sg de recup 29sg más un 2000 que sale a 5.30 más 6 por 200,s a 29. Estoy muy bien y vuelvo a coger confianza. este entreno antes de Madrid no lo hubiera hecho. Tengo claro que en febrero he pasado por un bache, pero ya estoy recuperado.


Es el primer viaje que Maria, mi novia, hace conmigo a un Cpto. Viajo con mi amigo Raúl Aragón, que pese a no llegar como él quiere, es muy competitivo. No logra el oro, pero hace plata en la final de 800 M40. Raúl me ha enseñado muchas cosas en estos últimos años... será la última vez que viajemos juntos en un cpto master. Sus lesiones le van a mantener casi 3 años fuera de combate. Nos hemos prometido que volveremos a competir juntos.
En Italia las cosas son muy diferentes. Todos los atletas de mi categoria me conocen, he ganado las dos veces anteriores, y puedo sentir que todos me miran cuando paso corriendo calentando.La pista es una gozada y el ambiente es impresionante.

El miércoles es la final de 3000ml y estoy más nervioso que nunca. Me gustaría ganar por tercera vez...sería una gesta en la categoria muy bonita. Seré capaz de hacerlo? ese día me levanto a rodar como siempre por las mañanas, y en el desayuno estoy que me tiro por las paredes. Si no es por Maria en este viaje muero de ansiedad. Al llegar a la pista, me preparo, y cuido minuciosamente cada detalle. va a ser una carrera muy complicada. Allí corre Javier Martínez. Es un atleta de ruta de menos de 30.10. Es muy bueno, y será un rival complicado. es la final con más número de participantes de todas las que he corrido hasta ahora. El ritmo es al principio muy lento, hasta que un francés  se encarga de endurecerlo. Estoy preparado para cualquier tipo de carrera, no me preocupa. Pero sí me preocupa doblar a tantos atletas. De repente, aparece un atleta irlandés. No le conozco, es alto y espigado, de zancada larga. Se pone a tirar fuerte a 6 vueltas. Me doy cuenta de ahí está mi oportunidad y me voy detrás de él. A falta de 2 vueltas me gusta salir fuerte, y decido tirar fuerte entonces. le dejo detrás, y en el toque de campana soy consciente de lo que puedo hacer. En la recta final, abro los brazos consciente de que voy a hacerlo por tercera vez. Campeón de Europa otra vez, con un último mil por debajo de 2.42. No me creo, otra vez escucharé el himno en un podium. Me abrazo a María, a Raúl y a su mujer Vanesa. Qué fácil parece, y qué difícil es hacerlo.


Me quedo a ver la finsl de 800 al día siguiente. Allí vuelvo a encontrarme con Juan ramón Pous, que un año antes había ganado el Mundial. Conozco a Octavio Pérez en este campeonato. Creo que es de los tios más majos que me he cruzado. Hacemos buenas migas desde el principio: es el inicio de otra amistad, que nos tiene deparadas muchas cosas bonitas en el futuro.
la final es alucinante, y consiguen un triplete junto a Gil, que al día siguiente tiene que correr las semis de 1500 conmigo. va estar muy divertido.

Una vez en la final de 1500ml soy consciente de que podría emular a mi amigo Raúl haciendo doblete. En la final Gil es muy combativo, intenta superarme varias veces, pero no se lo permito. Quiero dominar la prueba desde el principio. Es mi amigo, pero tengo una espina clavada desde el nacional en Antequera. A falta de 3 vueltas somos tres atletas los que nos disputamos la victoria, y entre ellos, él, Abdeslam Loauh, que hace un cambio fuerte a falta de 200metros al que no puedo responder. Me duelen las piernas, llevo 3 carreras en menos de 4 dias y se me nota. Pero consigo entrar segundo.  Estoy, literalmente, muerto. Pero feliz, lo he peleado hasta el final. Y lo mejor, he disfrutado del Cpto como un enano. He conseguido el objetivo de ganar por tercera vez un Cpto de Europa, y no me puedo reprochar absolutamente nada.
Me voy de allí con un recuerdo imborrable.









A los 4 días de mi regreso, recibo una llamada de Juan Antonio Gil. -"Qué te parece si hacemos un relevo de 4 por 800 tú, Pous, Octavio y yo y batimos el Récord del Mundo al aire libre?" Respondo: "pero y yo qué tengo qué hacer en un 800...pero si no es mi prueba"
_"Queremos que estés en el equipo Rober, eres el capi macho". El atletismo me ha dado cosas increíbles. Una de ellas, unos amigos para siempre.
Es el inicio de una aventura. Otra más, que os contaré en la próxima entrega.




martes, 29 de enero de 2019

Mi vida como Máster (II) (Tourun´2015)

Mi andadura en el mundo master acaba de empezar. Donosti fue el punto de partida, y el siguiente reto que me marqué fue el Mundial indoor que se disputaba en Marzo de 2014 en Budapest, del que ya os hablaré más adelante en otro post. Tras un año también perfecto en cuanto a resultados (ese verano solo disputé dos carreras de 1500, una d ellas en 3.48.72 con 36 años) y tras un Cpto de  España Absoluto que puso punto y final a mi temporada, decidí tomarme un buen descanso, de cara a preparar el segundo europeo que quería disputar, en Tourun, Polonia en marzo de 2015. Tenía previsto repetir prácticamente toda la preparación de que hice de cara al mundial del año anterior. Sin embargo, todo se truncaría un 16 de agosto de 2014. Ese día salí con mi bici de carretera a hacer unos kms, hasta que un accidente se cruzó en mi vida. El golpe fue muy duro. Tanto que a penas recuerdo cosas de ese día. Cuando llegué al hospital, el diagnótico era fractura de 4 costillas, clavícula y escápula por la articulación. A partir de entonces comenzaba una nueva aventura, ya que los médicos no eran muy optimistas de que me recuperara tan rápidamente.

Casi 2 meses de reposo total, empecé la rehabilitación. Lo primero que hice fue hacerme un calendario en grande con todos los meses, fijando el 23 de mazo de 2015 como día en rojo. Ése era el día de la final de los 3000ml, y para ello tendría 4 meses para prepararme, partiendo de un accidente. En mi mente sólo cabía una palabra: poder. Y para ello contaba con la ayuda de mi médico David López Capapé, que siempre estuvo pendiente de mi recuperación, y de un montón de profesionales en la clinica CARE de Madrid, que nunca dejaron de ayudarme. También de Jose y de Javi en NOVAFIS, fueron ellos quienes me llevaron a esa medalla. Es justo decirlo, porque gracias a ellos, logré lo que meses después sería la medalla que más ilusión me hizo ganar en mi vida. Los meses de camilla, y de bici fueron determinantes. Mi amigo Rubén me trajo un rodillo para mantenerme un poco en forma en casa. Con el brazo en cabestrillo cada mañana me subia a dar pedales durante 1 hora. Por la tarde, repetía. Y así todos los días. Cuando empecé a correr a penas podía seguir el ritmo de grupo en los rodajes. Era consciente de que llegar a Polonia en plena forma iba  a ser todo un desafio, sobre todo, porque mi preparación sería diferente. Correr por el bosque con un brazo que todavía no estaba consolidado me daba pánico, pensar en tropezarme con alguna raiz y caer...solo de pensarlo me daba vértigo.

Los entrenamientos iban siendo progresivamente más llevaderos. Durante 6 semanas doblé en el rodillo trabajando siempre en 150FC, y haciendo cambios de ritmo para superar esos baremos de vez en cuando. los rodajes una vez superado los primeros días e rodajes nunca fueron por debajo de los 4mn el km. Para mí aquello era horrible...porque yo estaba acostumbrado a correr más rápido. Fue lo que más me costó aceptar. A principios de diciembre correr una san silvestre era impensable. Las series largas eran muy discretas en tiempos, y los parciales haciendo 200´s, por ejemplo, no eran para tirar cohetes. Hubo momentos en los que realmente pensé que no llegaría a tiempo. Sin embargo, a mediados de mes, empecé a encontrarme mejor.  Ya no sólo en rodajes, sino incluso en trabajo de pista.


El Mundial del año anterior me había inscrito en 3000 y en 1500.  Fue el primer campeonato en el que doblé. Y la verdad que la experiencia fue mala. Después de correr en 8,24 en la final de 3000ml, sólo tuve un día de recuperación para afrontar las semis de 1500ml, que me dejaron ko para final, en donde sólo pude ser 8º. Sin embargo, volví a decidirme  a doblar un año después en Polonia, ya que en esta ocasión, tendría 4 días para recuperarme de la final de 3000ml.
Para ello todo el trabajo aeróbico que había hecho en bici estaba seguro que tendría que salir por algún lado. En esta ocasión, tendría que correr más pruebas de 1500 en pista cubierta. El 18 de enero debuto con 8.34 en 3000ml, y eso me da alas. Pienso que por fin estoy en el camino, cuando a penas había hecho nada específico en la pista. Hacer 400´s a 1mn se me quedan lejos, así que decido trabajar a ritmos más asequibles: una semana antes de mi primer milqui, hago 10 por 600´s a ritmo de 1,35. Me da confienza, pero en Valencia corro en 4.01. Entran las dudas, pero en seguida se disipan, cuando una semana después vuelvo a Valencia a correr un 3000: 8.24,en una carera de altísimo nivel en la que entro penúltimo, corriendo en solitario. Tenía 37 años, era consciente de ello, pero sabía que podría lograr correr, una vez más, otro Cpto de España Absoluto. Sin embargo, aún no tenía la mínima. Había que apretar, y correr otro 1500. Durante la semana siguiente, hago un entreno de 9 por 400´s en bloques de 3, recuperando 1,30 y 3 mn entre blosques. me salen a 59sg y 1mn. Sé que puedo correr rápido. El accidente del verano era cosas del pasado, pero cada día al llegar a casa veía ese calendario que me había colgado. Casi sin darme cuenta, estaba lograndolo. estaba en la parte final de de la temporada invernal.
El 15 de febrero corro en Antequera un 1500 con una liebre, David Lorenzo. El tiempo marcado era de 3.52.00. Sabía que podría lograrlo. Era la última oportunidad para lograr la mínima. Sin embargo, y pese a correr bien, la última vuelta me pesa, y el láctico me deja ko. Acabo en 3.55 y me quedo fuera del Cpto de España. Me siento triste, pero sé que el objetivo no era ese ni de lejos, a principios de mes de septiembre. Ni en mis mejores sueños me hubiera imaginado este panorama. Me vuelvo a recomponer. He competido mucho, y me siento algo cansado. Queda un mes para el Europeo, y antes hay que correr el Cpto de España Master en Donosti. Donosti...siempre Donosti, mi pista talismán. Allí tengo que conseguir ganar mi tercer título nacional consecutivo. Para ello, vuelvo a meter 2 semanas de carga, con rodajes largos por debajo de 3,30. Pienso que esto funciona, es una realidad. Lo he logrado, todas aquellas horas de sufrimiento han   tenido su recompensa. Series de 2000,s por  debajo de 5.40. Series de 5 por 1000,s por debajo de 2.45 con 2mn de recup.


Llego a Donosti y gano mi tercer título nacional master en 3000ml con un último cambio de 300 metros que incluso yo me sorprendo. Allí gano a Isaac Rico, el Tigre,  nadie presiagaba que 3 años después se convertiría en uno de los mejores atletas masters de Europa. Estoy en condiciones de ganar otra vez el Europeo. El último entreno antes de viajar es uno de 8 por 400´s con 2 mn de recup. llueve en la Blume, y me ayuda Lorenzo otra vez. Lo hago a 59sg y 1 mn. Estoy para correr rápido.


Llego a Polonia con la intención de ganar el 3000 y ya veríamos en el 1500. Corro un lunes. Es el día H, el día que había marcado en rojo 7 meses antes. No podía fallar. Sentía muchos nervios, ya no era un desconocido en el mundillo master. Podía notar las miradas de los rivales que ya sabían quién era yo. Hay un rumano, se llama Busca Marius que ha corrido ya en menos de 8.30 y dos polacos, uno de ellos se llama Michal Bernardelli, que saben lo que es correr en menos de 8.07 3 años antes. En la confirmación de dorsales doy por hecho que estoy confirmado totalmente. Error. Llego tarde a la última confirmación, y el juez Jefe del Cpto me deja fuera. FUERA. No lo entiendo. Un despiste fatídico. No me dejan disputar la final, y me quedo sin poder competir. Salgo fuera del Estadio, entre lágrimas,  y llamo a mi entrenador. "Se ha terminado...todo para nada Mister". El Mister, como siempre, siempre saca una frase de chistera. "Te quedas allí y les zurras en el 1500". Me tengo que quedar una semana allí pensando en lo que pudo ser y no fue. Me quedo en la grada viendo aquella final que había soñado 7 meses. Gana el rumano que me señala en desde la grada. Bajo a felicitarle y me dice que le hubiera gustado correr contra mí. El último 1000 lo hace en 2.39.

A la tarde, me voy a una pista de atletismo que hay a las afueras del estadio indoor. El mister me ha mandado hacer 8 por 200´s sobre 28sg con 2 mn de recup. "No vayas más rápido que con la mala ostia que tienes, te conozco". Efectivamente, me conoce. Los hago a 26sg y el último a 24.8. Estoy enrabietado. Tengo una oportunidad de ganar y no quiero fallar. Me veía más seguro en el 3000, pero no importa. Los días pasan allí, y hago una amistad verdadera con Raúl Aragón, que en M40 logra el doblete en 800 y 1500. Es él quien me mete en esos 4 dias motivación vena. Oir el himno nacional me produce una sensación de motivación que pocas veces había notado. El atletismo master me ha enganchado tanto, que estoy viviendo otra juventud. El viernes, el viernes en la final de 1500ml. No voy a fallar.

Aquella mañana me levanto pronto. Estoy alojado en un hotel a las afueras de una ciudad preciosa que atraviesa un rio. Salgo a rodar con Raúl, a las 08 de la mañana. Nos metemos 25 mn de carrera. No hablamos, simplemente corremos a ritmo, que cuando me doy cuenta, íbamos por debajo de 3.35. De repente, nos paramos, vemos un ciervo delante de nosotros en el camino. Nos reimos. Sé que va a pasar algo grande. Tiene que pasar. Todo lo que he vivido este año tiene que tener un final bonito.
No puedo ni dormir la siesta, estoy ansioso, tengo nervios pero también siento rabia. Cuando llego a la pista,  deseo suerte a Juan Antonio Gil, otra de las personas que me ha dado este deporte que serán para siempre. Conozco por vez primera a Juan Ramón Pous, que años después será el Rey del 800 en M35. Ambos han corrido la final de 800ml que ha ganado Borente. Gil se quedó 4 a una centésima del bronce, por lo que viene a por todas. El polaco ha logrado la plata en 3000 y en 800. es un tio muy bueno. Lo fue en su época como senior, y lo es ahora.


Salgo a la pista. Miro el marcador. Hoy va  ser el día. Nunca en estos 20 años he tenido tanta seguridad en una carrera. Salimos y desde el principio marco el ritmo de carrera. Me pongo primero y  oigo cómo me piden calma desde la grada. Da igual. Se lo que tengo que hacer. Voy imprimiendo vuelta a vuelta un ritmo más elevado. Y más y más. A falta de 2 vueltas parece que se echan encima mío, pero tengo aún fuerzas. Fernando Marquina me marca desde las gradas 1.11 en el último 500. Entro en la última recta y miro la pantalla. No me cogen. Abro los brazos y miro con rabia a las gradas. Mezcla de rabia y de alivio. Desde que me subí a aquella bici con el brazo en cabestrillo, no dejé de pensar en este momento: por mi mente pasan rápidamente, a modo de pantallazos, cientos de momentos durante toda la recuperación. Lo he conseguido.



De vuelta al hotel, miro mi medalla. Voy sólo con el taxista. Lloro sin querer. Qué bonito es este deporte. Mi gente se sentirá muy orgullosa de mi allá en España. Y lo más importante, yo me he demostrado que nada es imposible. Es una medalla de trabajo y de constancia. De fe y de disciplina.
Y soy feliz.


La semana próxima os contaré cómo preparé el asalto al tercer título con 38 años en Ancona, Italia. Un campeonato muy emocionante, y de un nivel espectacular.


viernes, 25 de enero de 2019

Mi vida como Máster (Donosti'2013)

Hace tiempo que muchos de vosotros me habéis pedido que cuente algo acerca de mis entrenamientos en los últimos años, sobre todo a raiz de pasar a la categoria master. Creo que ha llegado el momento de contaros cómo afronté las preparaciones invernales antes de las citas masters europeas, que he disputado desde entonces.
Antes de empezar estos relatos, debo decir que durante los 3 primeros años como M35, tuve que compaginar esta preparación con la de Absoluto, ya que durante estas temporadas todavía competía como atleta absoluto, lo cual era para mí muy estresante, ya que no sólo debía llegar fino a la cita master, sino también a la absoluta: correr un Cpto de España absoluto era,por lo menos para mi, una cosa muy especial. Para ello tenía que hilar fino en la preparación, sobre todo, porque normalmente los Cptos nacionales eran (son) en febrero, y un mes después se celebraba el Cpto de Europa master.

Donosti 2013 fue la primera gran cita como atleta master. La verdad es que tengo un recuerdo precioso de ese campeonato, no sólo porque fuera el primero, sino porque se celebraba en España, y porque realmente no sabía a que me enfrentaba. La idea de empezar a competir como master llegó de manos de Fernando Marquina, responsable de atletismo master de la RFEA, que ya un año antes me había comentado esta opción. Al principio me mostré algo reacio, llevaba muchos años compitiendo como absoluto, y no me veía para nada como un atleta veterano. Sin embargo la idea de empezar  a competir como master empezó a gustarme. De tal manera, que en el verano de 2012 empecé a planificar , junto con mi entrenador, cómo sería la temporada invernal. El cpto de Europa se celebraría en marzo, y para ello, había que llegar en la mejor forma posible. He de decir, que de todos los Cptos que he preparado, éste fue seguramente, en el que mejor forma llegué.


Para ello, hice 4 meses de volumen y carga, con semanas de 140 kms y series en el bosque de la Casa de Campo bastantes largas. Probablemente ese fue uno de los mejores inviernos de mi vida.

En diciembre ya era capaz de hacer 3 series de 4000,s recuperando 2,30 en 12,30 - 12,22 - 12,12
O 3 por 3000,s recuperando 1,15 a ritmo de 9.15 - 9.05 - 8,58
Pero el entrenamiento base que me decía a mí mismo que estaba muy fuerte era el de 10 por 1000,s con 1,30 de recup a 2.52 de media...acabando por debajo de 2,47 en el bosque. Ese entreno era el que me daba confianza.

El año 2012 fue horrible. Después de un invierno espectacular en 2011, sufrí una fractura por estrés en el sacro una semana antes del Cpto de España absoluto que se celebraba ese año en Sabadell, que me dejó K.O. durante 5 meses. Estoy convencido que ese "descanso" durante los meses posteriores me sirvieron para regenerar mis piernas, porque la frescura que tuve en 2013 fue descomunal.

A partir de Enero, comencé a entrenar en la pista. Al principio costó bastante transferir todo ese trabajo invernal en la pista. Pero fueron sólo 2 semanas. Sin embargo tuve un percance. Ese mes corrí los 10kms de la carrera de las Antorchas en Jaén. Una carrera espectacular, que recomiendo siempre. Impresionante ambiente, y circuito precioso. Eso sí, nos llovió a mares. A los 4 días, debutaba en pista cubierta en Oviedo, corriendo un 3000 que no pude acabar al tener que retirarme con un fuerte dolor en el gemelo. Esto hizo replantearme la preparación indoor, ya que tuve que "aflojar" durante un par de semanas.


La culpa fue mía. Fue un error haber corrido en Jaén cuando ya estaba inmerso en la pista cubierta. Tuve que renunciar a correr en valencia un 1500 para realizar la mínima para ir a los Cptos de España absolutos, y a partir de ahí tuve que centrarme en recuperarme bien para llegar a Donosti en la mejor forma. Y no me vino mal, pese al disgusto inicial. Pronto empecé a encontrarme bien, realizaba buenos entrenamientos en la pista, Uno de ellos, el que más me ha gustado siempre hacer durante mis preparaciones era el famoso entreno de 10 por 400,s con 1 mn de recup. Era capaz de hacerlo ya 1mn, sin entrar en un láctico agónico. Probablemente debido a que nunca descuidé mi capacidad aeróbica: todas la semanas de febrero realizaba un ritmo controlado de 6kms una día la semana a ritmo de 3.05. que junto a los rodajes largos (normalmente, los lunes, los viernes y los domingos) de 14 o 15 kms a ritmo de 3,45 me hacían mantenerme muy bien por arriba. Eso, y el trabajo invernal, me hacían resistir muy bien los entrenos exigentes de ácido láctico.


En marzo volví a competir. Quizás ese invierno 2013 fue el que mejor estaba, pero competí muy poco debido a mi lesión en Oviedo. A principios de marzo debuté en mi primer campeonato de España master sobre 3000ml. Las sensaciones fueron increíbles: a penas sufrí nada, y tan sólo cambié fuerte en el último 300 para terminar haciendo una discreta marca de 9,01. Pero aquel día me fui con la  sensación de que tenía muchos en las piernas, y quizás con algo de rabia de no haber cogido una gran carrera antes para hacer una gran marca. Pero estaba centrado en Donosti. Las dos últimas semanas antes del Europeo fueron trascendentales. No sólo a nivel mental, sino físico. Mi peso corporal era de 67kgs (suelo estar en 71) y notaba que volaba. hacer un 5000 a ritmo de 3.00 entrenando era muy asequible. Uno de los últimos entrenamientos que realicé antes de viajar a Donosti fue éste:

5 por 600´s con 2mn de recuperación. Ritmos de 1.32 - 1.31 - 1.32 - 1.30 y 1.25 (con la ayuda de uno de mis compañeros de entrenos por entonces, Victor Corrales)

Este entrenamiento fue el que me dijo que estaba muy fuerte, no sólo por arriba sino por abajo, por lo que en el Europeo, no debía tener miedo a nadie. En este debut internacional master sólo apunté al 3000. La carrera fue un poco de locos, al principio lenta, y después con cambios bruscos. Fernando Lorenzo era uno de los grandes atletas que corría aquella final. Y fue él quien impuso un ritmo vertiginoso a falta de 1000 metros. No sé qué parcial haríamos en ese 1000, pero os aseguro que fue terrorífico, y nos plantamos 3 atletas en la última recta esprintando por la victoria, que finalmente fue para mí con un crono de 8.33.


De todas las finales que he disputado  en estos años como master, ésta fue la más emocionante, y quizás, la carrera que más me costó ganar. (con excepción del bronce que conseguí en los Mundiales de Budapest al año siguiente). Sólo pude ganar a un atleta como Fernando Lorenzo llegando al 100%. Si no hubiera sido así, hubiera sido imposible. Fue una carrera memorable, con un colofón final espectacular. Y lo más importante, después de Donosti, mi chip cambió radicalmente. Gracias a este campeonato volví a tener una gran ilusión por este deporte, que después de más de 15 años compitiendo, ya estaba un poco cansado.
De hecho, ese verano fue mágico: conseguí hacer marca personal en 1500 (3,45.97) a mis 35 años (la tercera mejor marca española M35 de siempre después de Alberto García y Jesús España). Volví a creer en mí gracias a un Campeonato que recordaré para siempre.


La próxima semana os contaré cómo fue el segundo Cpto de Europa que gané en Polonia dos años después. Un cpto muy emotivo, y con mucho significado, por lo que pasó allí y por lo que tuve que superar meses antes después de un accidente de bicicleta.

martes, 22 de enero de 2019

Qué hacer cuando estás mucho tiempo lesionado

Es obvio que a todos nos gusta correr. Y cuando no lo hacemos, nos sentimos incompletos. Ni que decir tiene cuando nos lesionamos. En este momento, hay alternativas para mantener la capacidad aeróbica (mientras esa lesión no sea superior a las 3 semanas) que tenías antes de la lesión: elíptica, bicicleta, piscina... todo es válido, y de ello se ha escrito mucho.

Pero qué ocurre cuando la lesión ya dura meses. Os hablaré de mi experiencia, la que estoy atravesando actualmente. Porque yo, salvo 2009, nunca he estado más de 6 meses parado. En este momento, llevo ya camino de los 10 meses parado, a la espera de operación, ya que los tratamientos con plaquetas no han funcionado. Qué hacemos cuando esto ocurre? Cómo podemos entrenar sin poder correr?



1. Lo primero que hay que hacer es asumir lo que tienes. Estás lesionado, y va para largo, no intentes acelerar los tiempos de recuperación, si estás intentado eludir el quirófano, haz caso siempre a tu médico. No intentes correr cuando hay dolor. Lo primero es recuperarse, partiendo de una base elemental: no se puede correr si no estás sano.
Si finalmente entras en el quirófano, tienes que tener claro que hay unos plazos que debes respetar.

2. Entrenar sin correr es posible. Probablemente no será nunca lo mismo, pero cuando llegue el momento de volver a calzarte unas zapatillas, y después de un protocolo de inicio a la carrera debidamente elaborado por tu entrenador o médico deportivo, entenderás que todo lo que hiciste durante estos meses valió la pena.

3. Debes establecerte una rutina. No bajes los brazos...no te desesperes. Habrá momentos en los que te desanimes mucho...pero siempre sale el sol. Piensa que todo tiene su sentido. Elaborate un plan de entrenamiento como si tuvieras que ir a correr diariamente, salvo que ahora tu rutina será en una bici o en el agua de una piscina.

4. No te olvides de trabajar la fuerza. Es esencial trabajar la fuerza en el gimnasio al menos 2 dias por semana. No entrenes más de lo debido, no por estar lesionado debes entrenar más...este es un error muy frecuente entre corredores que piensan que por estar lesionado, deben entrenar mñas. Al revés. Respeta tus descansos... tu objetivo ahora es mantenerte en la mejor forma posible para que, cuando llegue el momento, tu regreso a la carrera sea más efectiva y cueste menos. las horas en los gimnasios serán largas, pero merecerán la pena después.

5. No dejes de trabajar con frecuencia cardíacas, si lo haces en la bici. Nunca superes los 160FC, no es necesario. Se trata de hacer una base aeróbica estable, que no te deje KO por completo. De vez en cuando, haz series, con recuperaciones cortas, para recordar al corazón ese estímulo que hacias cuando corrías haciendo fartleks o series.
Nadar en la piscina es ideal en este sentido. Create un plan de entrenamiento junto con tu entrenador para hacer , al menos, un par de días algo más intensos en el agua. Si usas flotador para practicar el denominado aquarunning, no te olvides de no llegar exhausto en cada sesión. No se trata de ir todos los dias al 100% en los entrenos. No lo hacias corriendo... por qué hacerlo ahora lesionado?

6. La alimentación. Como estamos lesionador y no corremoss, el consumo energético nunca será lo mismo. Por mucho que te cuenten... correr elimina mucho más que nadar. Por eso, aunque estés entrenando a diario sin correr, es posible que cojas algo de peso. No te obsesiones, es normal. Lo importante es no descuidarse del todo comiendo. de vez en cuando, pégate un capricho. No lo hacias cuando preparabas una prueba importante... y ahora que estás lesionado vas a seguir exclavo por no poder comerte un buen postre? dale un poco de margen al coco, y de vez en cuando pégate ese capricho, pensando siempre, que cuando menos te lo esperes volverán esas dietas estrictas...asi que aprovecha y no seas tan injusto contigo mismo.

7. Haz caso a tu fisio. Es él el profesional y conoce tu dolencia. No esperes milagros...las recuperaciones siempre son más lentas de lo que esperamos. Hazle caso y se fiel a tu fisio de siempre. Si fue él quien siempre te ha recuperado...por qué dudar de él ahora? Las prisas por recuperarte a veces te hacen tambalear tanto, que incluso dejas de confiar en los que siempre te apoyaron.

Y lo más importante, nunca dejes de pensar en atleta. No bajes nunca los brazos, no te rindas. Cada día es una nuevo reto contra ti mismo. Supérate, gánate a ti mismo. Y no te olvides, que cuando vuelvas a correr, lo harás con más fuerza y con más ganas, habiendo aprendido una cosa más: que los obstáculos están para superarlos. Porque siempre, siempre...sale el Sol.


martes, 15 de enero de 2019

Yo soy Roberto Sotomayor

Hace unas semanas publicaba la gente de Runner´s World (a los que les mando un especial abrazo) un artículo que escribí en relación a los meses que llevo lesionado.
Sois muchos los que de una u otra manera, me habéis hecho llegar mensajes de apoyo y de ánimo, y aunque han pasado ya 10 meses desde que me lesioné en el aquiles, no he parado de entrenar en el gimnasio y en la piscina. Están siendo momento duros a nivel personal, alejado de lo que más me gusta hacer, pero si algo he aprendido en estos últimos 20 años de carrera atlética es que hay que tener paciencia y ser constante.

El próximo mes me someteré a una intervención quirúrgica con el Dr. López Capapé, la última opción que nos quedaba y que, irremediablemente, ha llegado. No dejo de pensar en mi regreso, sigo teniendo mutos retos por delante, y uno de ellos, la única medalla que me falta por conquistar, la de campeón del mundo master. Y sé que algún día lo lograré. Pero para ello, no hay que bajar los brazos, seguir trabajando en el gimnasio, y en la piscina, y no rendirse nunca.

En estos momentos, sigo disfrutando aún más si cabe, de los éxitos de mis atletas, a los que no me cansaré nunca de enseñar toddas y cada una de las cosas que este deporte me ha dado, y transmitir mi pasión, que ha sido la clave para haber estado corriendo al más alto nivel hasta prácticamente los 39 años.


Aqui os dejo el enlace. Espero que os guste.


https://www.runners.es/noticias/actualidad/articulo/correr-es-lo-mas-bonito-que-me-ha-pasado-historia-amor